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La iglesia no es un partido político. Puedes tener tus propias convicciones si estás de acuerdo en lo básico (no, la pedofilia no, la fe, que ya te veía venir). Como prueba tienes el caso que te comenté antes. Ese hombre tiene tres opciones:
- se mete en una cruzada para cambiar la jerarquía y tal. Lo mismo quedaba bien en un libro de Dan Brown pero estaremos de acuerdo en que es más bien bastante absurdo.
- cuelga los hábitos, lo que supone renunciar a la vocación -¿o alguien se mete a cura por las vacaciones?- y a todas las actividades parroquiales (cáritas, ayuda a inmigrantes, visitas culturales para los niños de las catequesis y eso)
- limitarse a enseñar su versión de lo que es el hecho cristiano y trabajar con la gente en su parroquia, porque tiene libertad para hacerlo. No tiene un escaño, tiene una parroquia.
Yo no es por molestarte pero me parece que tu interpretación es más teórica de la cuenta ("si yo formo parte de una asociación cuya cúpula...", hipótesis, suposiciones). No sé si estuviste alguna vez en alguna parroquia... está al lado del ultramarino, enfrente de la tienda del zapatero. Ahí al lado. En cambio, el Vaticano está muy lejos. No sé si me explico.
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