Los argumentos me parecen, con perdón, simples soplapolleces. Diría que es casi totalmente seguro que esa sentencia será anulada por tribunales superiores, pero como llegue al actual constitucional... en fin.
En todo caso, eso le da una excusa a la ultraconservadora Esperanza Aguirre para volver a echar otro pulso al estado central negándose a aplicar una ley Estatal como antes se negó a aplicar la ley anti-tabaco o durante muchos meses se negó a aplicar la ley de Dependencias. Tres pulsos ya por parte de una autonomía a tres leyes estatales.
¿Quá pasaría si es Cataluña, o Galicia, o Euskadi, la que se niega a aplicar las leyes estatales en su territorio? Los insultos que recibirían sus gobiernos darían para cientos de horas de televisión. Pero no, quien se niega a cumplir las leyes es Madrid, que por lo visto tiene permiso para todo. ¿Es Doña Espe una peligrosa independentista que pretende un estado autónomo en Madrid?
A todo esto, cuando menos hay muchas razones para sospechar de los jueces que han dictado esa estúpida sentencia: Jueces conservadores amparan la objeción: El magistrado Enrique Gabaldón, numerario del Opus Dei, es hijo de José Gabaldón, fundador del Foro de la Familia y promotor del rechazo a Ciudadanía .
No, lo siento, en este caso no me creo que el juez sea imparcial respecto a sus propias creencias. No sé si son prejuicios o no, pero creo sinceramente que la gente del Opus Dei, y otras sectas religiosas similares, anteponen su religión a las leyes humanas y dictan sentencias según su conciencia y no según las leyes.








